L'absence diminue les médiocres passions et augmente les grandes, comme le vent éteint les bougies et allume le feu.
[François VI, duc de la Rochefoucauld (1613 - 1680)]
miércoles, 23 de marzo de 2011
domingo, 13 de marzo de 2011
Cuando mi mente es poseída por el espíritu de la Filosofía Natural...
«Llegará una época en la que una investigación diligente y prolongada sacará a la luz cosas que hoy están ocultas. La vida de una sola persona, aunque estuviera toda ella dedicada al cielo, sería insuficiente para investigar una materia tan vasta [...]. Por lo tanto este conocimiento sólo se podrá desarrollar a lo largo de sucesivas edades. Llegará una época en la que nuestros descendientes se asombrarán de que ignoramos cosas que para ellos son tan claras... Muchos son los descubrimientos reservados para las épocas futuras, cuando se haya borrado el recuerdo de nosotros. Nuestro universo sería una cosa muy limitada si no ofreciera a cada época algo que investigar... La naturaleza no revela sus misterios de una vez para siempre.»
Séneca. Cuestiones naturales, libro 7, siglo I
Séneca. Cuestiones naturales, libro 7, siglo I
lunes, 7 de marzo de 2011
Aviso del porvenir
¡Atención! ¡Atención! Se abre una fábrica
de buenos sentimientos. ¡Atención!
¡Acudid! ¡Acudid! La ciencia hipnótica
le ha tocado las barbas al buen Dios.
Procedimientos de excelentes médicos
pueden hacer sentir a un corazón,
en un minuto o dos, a precios módicos,
lo que guste el feliz consumidor.
Pueden hacerse los bandidos ángeles
como se hacen tortillas con jamón,
y se dan pasaportes baratísimos
para ir al reino celestial, by God!
Se hacen almas virtuosas y magníficas
de cuarenta caballos de vapor,
y lecciones se dan teórico-prácticas
para vencer a Lucifer al box.
Yo, señores, me llamo Peter Humbug
(obsecuente y seguro servidor),
y me tienen ustedes a sus órdenes,
30, Franklin Street, en Nueva York.
[Rubén Darío (1867 - 1916)]
de buenos sentimientos. ¡Atención!
¡Acudid! ¡Acudid! La ciencia hipnótica
le ha tocado las barbas al buen Dios.
Procedimientos de excelentes médicos
pueden hacer sentir a un corazón,
en un minuto o dos, a precios módicos,
lo que guste el feliz consumidor.
Pueden hacerse los bandidos ángeles
como se hacen tortillas con jamón,
y se dan pasaportes baratísimos
para ir al reino celestial, by God!
Se hacen almas virtuosas y magníficas
de cuarenta caballos de vapor,
y lecciones se dan teórico-prácticas
para vencer a Lucifer al box.
Yo, señores, me llamo Peter Humbug
(obsecuente y seguro servidor),
y me tienen ustedes a sus órdenes,
30, Franklin Street, en Nueva York.
[Rubén Darío (1867 - 1916)]
domingo, 6 de marzo de 2011
Ajedrez
I
En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.
Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.
Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.
En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
Como el otro, este juego es infinito.
II
Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.
No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.
También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y blancos días.
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?
[Jorge Luis Borges (1899 - 1986)]
En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.
Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.
Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.
En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
Como el otro, este juego es infinito.
II
Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.
No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.
También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y blancos días.
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?
[Jorge Luis Borges (1899 - 1986)]
miércoles, 26 de enero de 2011
miércoles, 5 de enero de 2011
Odio hacer propósitos...
Contadas veces suceden cosas así. Y lo voy a aprovechar. Tanta novedad me ha cambiado. Sin máscaras, sin bromas.
Iré menos al "cieno de números y leyes". Jugaré menos a los "juegos sin arte". Odiaré más los "sudores sin fruto". Abusaré más de los puntos suspensivos. Estaré menos en un estado de "CONTEMPLAR" y más en uno de "SENTIR".
"Desaprender como los niños", como sólo ellos saben. Jugar con velas, con fuego, hasta quemarme. Desgarrar furioso cada hebra de la vida para, al final, volverlas a unir. Y hacer de mí un collage, una escultura con aquéllos que realmente valen, con sus vidas, con la mía, con la no-vida.
O captain, my captain! "I went to the woods because I wanted to live deliberately, I wanted to live deep and suck out all the marrow of life, to put to rout all that was not life and not when I had come to die discover that I had not lived."
- Henry David Thoreau
Iré menos al "cieno de números y leyes". Jugaré menos a los "juegos sin arte". Odiaré más los "sudores sin fruto". Abusaré más de los puntos suspensivos. Estaré menos en un estado de "CONTEMPLAR" y más en uno de "SENTIR".
"Desaprender como los niños", como sólo ellos saben. Jugar con velas, con fuego, hasta quemarme. Desgarrar furioso cada hebra de la vida para, al final, volverlas a unir. Y hacer de mí un collage, una escultura con aquéllos que realmente valen, con sus vidas, con la mía, con la no-vida.
O captain, my captain! "I went to the woods because I wanted to live deliberately, I wanted to live deep and suck out all the marrow of life, to put to rout all that was not life and not when I had come to die discover that I had not lived."
- Henry David Thoreau
domingo, 14 de noviembre de 2010
Al Espejo
¿Por qué persistes, incesante espejo?
¿Por qué duplicas, misterioso hermano,
el movimiento de mi mano?
¿Por qué en la sombra el súbito reflejo?
Eres el otro yo de que habla el griego
y acechas desde siempre. En la tersura
del agua incierta o del cristal que dura
me buscas y es inútil estar ciego.
El hecho de no verte y de saberte
te agrega horror, cosa de magia que osas
multiplicar la cifra de las cosas
que somos y que abarcan nuestra suerte.
Cuando esté muerto, copiarás a otro
y luego a otro, a otro, a otro, a otro…
[Jorge Luis Borges (1899-1986)]
¿Por qué duplicas, misterioso hermano,
el movimiento de mi mano?
¿Por qué en la sombra el súbito reflejo?
Eres el otro yo de que habla el griego
y acechas desde siempre. En la tersura
del agua incierta o del cristal que dura
me buscas y es inútil estar ciego.
El hecho de no verte y de saberte
te agrega horror, cosa de magia que osas
multiplicar la cifra de las cosas
que somos y que abarcan nuestra suerte.
Cuando esté muerto, copiarás a otro
y luego a otro, a otro, a otro, a otro…
[Jorge Luis Borges (1899-1986)]
domingo, 24 de octubre de 2010
Jugando al sagitario
Encontré por fin la respuesta. (Alguien la ha encontrado por mí.) Sus pies, sus vasos, su cama y la música... son sólo anotaciones en la conclusión de esta búsqueda.
Me pregunto si podré lograrlo. Vaciado y llenado internos consecutivos. En todo caso, lo sé, se afectará la raíz de aquel ente que soy yo.
Si podré tener la pasión para llegarle a los talones, ser ecléctico y consumarlo, verme algún día desfigurado en el espejo del tiempo que mostrará la nueva vida, me pregunto.
Forjar la llave que cada vez atraviesa el umbral último del mundo bisagral y avista la penumbra y el fulgor de la ávida otredad propia del lado desconocido.
Una llave, una flecha que se dirige liviana y tranquila al intempestuoso ritmo de la batalla. Pasó y se fue. Ahora la batalla atardece en el horizonte y la persigo.
Ante el horizonte, ante mí, una barranca, una cascada. ¿Llegará a ser el impulso que necesito? ¿Terminará esto en una inmersión en diamantina felicidad?
Preguntas, preguntas siempre, que muéstranse cual llave y prometen cual flecha.
Me pregunto si podré lograrlo. Vaciado y llenado internos consecutivos. En todo caso, lo sé, se afectará la raíz de aquel ente que soy yo.
Si podré tener la pasión para llegarle a los talones, ser ecléctico y consumarlo, verme algún día desfigurado en el espejo del tiempo que mostrará la nueva vida, me pregunto.
Forjar la llave que cada vez atraviesa el umbral último del mundo bisagral y avista la penumbra y el fulgor de la ávida otredad propia del lado desconocido.
Una llave, una flecha que se dirige liviana y tranquila al intempestuoso ritmo de la batalla. Pasó y se fue. Ahora la batalla atardece en el horizonte y la persigo.
Ante el horizonte, ante mí, una barranca, una cascada. ¿Llegará a ser el impulso que necesito? ¿Terminará esto en una inmersión en diamantina felicidad?
Preguntas, preguntas siempre, que muéstranse cual llave y prometen cual flecha.
sábado, 18 de septiembre de 2010
Complemento. Estado: [FALLIDO]. Intentar más tarde.
No sé. No sé. No sé.
Volteo a ver y encuentro tanta razón. Y me reclamo por qué no la tenía yo. De nuevo.
No sé por qué me aferro siempre. Odio el cambio. O al menos eso creo.
Mi contínua tendencia hedonista frustrada. Completamente frustrada, fallida, inútil.
Volteo a verme y no me encuentro explicación. De tantas repeticiones, las preguntas me repugnan ya.
¡Cuánta sabiduría tiene! Cada comentario, cada acción, cada no-acción encriptado tiene un infinito de validez y yo, un paralelo siempre, un paralelo yo.
Me lleno de arrepentimientos, de asombro, de admiración por otros. Quiera el Sol que algún día cambie.
Volteo a ver y encuentro tanta razón. Y me reclamo por qué no la tenía yo. De nuevo.
No sé por qué me aferro siempre. Odio el cambio. O al menos eso creo.
Mi contínua tendencia hedonista frustrada. Completamente frustrada, fallida, inútil.
Volteo a verme y no me encuentro explicación. De tantas repeticiones, las preguntas me repugnan ya.
¡Cuánta sabiduría tiene! Cada comentario, cada acción, cada no-acción encriptado tiene un infinito de validez y yo, un paralelo siempre, un paralelo yo.
Me lleno de arrepentimientos, de asombro, de admiración por otros. Quiera el Sol que algún día cambie.
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