jueves, 30 de junio de 2011
miércoles, 15 de junio de 2011
La gitana que atrapa
Me advirtieron de tu canto,
tus engañosas faenas,
la dócil red de tu pelo
sobre las sedas morenas.
Bajo el impetuoso manto
de la voz entre tus venas,
mi fragata halla consuelo
de la vida de cadenas.
Viviendo entre nado o llanto,
curas, de vivir, el duelo
de quien no esperaba tanto.
La mejor de las sirenas,
libérame de este anzuelo:
yo, cazador de ballenas.
tus engañosas faenas,
la dócil red de tu pelo
sobre las sedas morenas.
Bajo el impetuoso manto
de la voz entre tus venas,
mi fragata halla consuelo
de la vida de cadenas.
Viviendo entre nado o llanto,
curas, de vivir, el duelo
de quien no esperaba tanto.
La mejor de las sirenas,
libérame de este anzuelo:
yo, cazador de ballenas.
lunes, 13 de junio de 2011
Origen del sentimiento catagitano
Gitana, vives en un día lo que yo en un mes.
Carta que no se leyó (fragmento)
Carta que no se leyó (fragmento)
Etiquetas:
colapso,
enserio,
gitana,
neorreflejo,
obra
domingo, 8 de mayo de 2011
Harlem / A Dream Deferred
What happens to a dream deferred?
Does it dry up
like a raisin in the sun?
Or fester like a sore-
And then run?
Does it stink like rotten meat?
Or crust and sugar over-
like a syrupy sweet?
Maybe it just sags
like a heavy load.
Or does it explode?
[Langston Hughes (1902 - 1967)]
Does it dry up
like a raisin in the sun?
Or fester like a sore-
And then run?
Does it stink like rotten meat?
Or crust and sugar over-
like a syrupy sweet?
Maybe it just sags
like a heavy load.
Or does it explode?
[Langston Hughes (1902 - 1967)]
jueves, 7 de abril de 2011
A una ciclista
Por la calle se desliza
la pérfida bicicleta.
Jorge Guillén
Entre autobuses, entre corazones,
entre los olmos, entre los vallados,
entre almas atónitas, por puentes,
exhalada tu firme bicicleta.
Te sigue el río de la carretera,
tierno su duro arbitrio conmovido,
respondiendo a tu llanta con lamentos:
Te pierdes. No te pierdes. Te persigo.
¡Qué júbilo sin prisa en lo que es llano!
¡Qué salto en los collados repentinos!
¡Qué dejarse caer por las cañadas,
exhalada tras ti, la carretera!
Siguiéndote va, helada, cuando tuerces,
y ¡qué lento suspiro cuando un valle
te traga, qué alto grito
cuando una loma justa te devuelve!
Bella ciclista, tu ave de pedales
conduces por un aire de jardines,
de prados, aguardando entre los troncos
a que estalle final la primavera.
El viento en tus oídos te proclama
única emperatriz de los ciclistas.
Te persigue, te pide los cabellos;
tú se los das y te los va peinando.
-«Nadie me espera, nadie me despide;
mis cabellos y el viento, los pedales,
los troncos y los ríos so los puentes;
sin partida o llegada, siempre voy.»
Siempre va, siempre va, aunque suspiren
árboles melancólicos, y lloren
los ojos de los puentes ríos de llanto.
No pesa el corazón de los veloces.
[José Antonio Muñoz Rojas (1909 - 2009)]
miércoles, 23 de marzo de 2011
Verbo: estar
L'absence diminue les médiocres passions et augmente les grandes, comme le vent éteint les bougies et allume le feu.
[François VI, duc de la Rochefoucauld (1613 - 1680)]
[François VI, duc de la Rochefoucauld (1613 - 1680)]
domingo, 13 de marzo de 2011
Cuando mi mente es poseída por el espíritu de la Filosofía Natural...
«Llegará una época en la que una investigación diligente y prolongada sacará a la luz cosas que hoy están ocultas. La vida de una sola persona, aunque estuviera toda ella dedicada al cielo, sería insuficiente para investigar una materia tan vasta [...]. Por lo tanto este conocimiento sólo se podrá desarrollar a lo largo de sucesivas edades. Llegará una época en la que nuestros descendientes se asombrarán de que ignoramos cosas que para ellos son tan claras... Muchos son los descubrimientos reservados para las épocas futuras, cuando se haya borrado el recuerdo de nosotros. Nuestro universo sería una cosa muy limitada si no ofreciera a cada época algo que investigar... La naturaleza no revela sus misterios de una vez para siempre.»
Séneca. Cuestiones naturales, libro 7, siglo I
Séneca. Cuestiones naturales, libro 7, siglo I
lunes, 7 de marzo de 2011
Aviso del porvenir
¡Atención! ¡Atención! Se abre una fábrica
de buenos sentimientos. ¡Atención!
¡Acudid! ¡Acudid! La ciencia hipnótica
le ha tocado las barbas al buen Dios.
Procedimientos de excelentes médicos
pueden hacer sentir a un corazón,
en un minuto o dos, a precios módicos,
lo que guste el feliz consumidor.
Pueden hacerse los bandidos ángeles
como se hacen tortillas con jamón,
y se dan pasaportes baratísimos
para ir al reino celestial, by God!
Se hacen almas virtuosas y magníficas
de cuarenta caballos de vapor,
y lecciones se dan teórico-prácticas
para vencer a Lucifer al box.
Yo, señores, me llamo Peter Humbug
(obsecuente y seguro servidor),
y me tienen ustedes a sus órdenes,
30, Franklin Street, en Nueva York.
[Rubén Darío (1867 - 1916)]
de buenos sentimientos. ¡Atención!
¡Acudid! ¡Acudid! La ciencia hipnótica
le ha tocado las barbas al buen Dios.
Procedimientos de excelentes médicos
pueden hacer sentir a un corazón,
en un minuto o dos, a precios módicos,
lo que guste el feliz consumidor.
Pueden hacerse los bandidos ángeles
como se hacen tortillas con jamón,
y se dan pasaportes baratísimos
para ir al reino celestial, by God!
Se hacen almas virtuosas y magníficas
de cuarenta caballos de vapor,
y lecciones se dan teórico-prácticas
para vencer a Lucifer al box.
Yo, señores, me llamo Peter Humbug
(obsecuente y seguro servidor),
y me tienen ustedes a sus órdenes,
30, Franklin Street, en Nueva York.
[Rubén Darío (1867 - 1916)]
domingo, 6 de marzo de 2011
Ajedrez
I
En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.
Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.
Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.
En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
Como el otro, este juego es infinito.
II
Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.
No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.
También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y blancos días.
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?
[Jorge Luis Borges (1899 - 1986)]
En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.
Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.
Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.
En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
Como el otro, este juego es infinito.
II
Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.
No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.
También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y blancos días.
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?
[Jorge Luis Borges (1899 - 1986)]
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